Obras destacadas
1.- La risa por Umberto Boccioni una
de las obras del Futurismo más señeras
De entre
todos los autores del Futurismo, Umberto
Boccioni fue uno de los más prolíficos. En este cuadro al óleo de gran tamaño
se nos presenta una imagen femenina distorsionada y sacada de todo contexto en
los colores favoritos del movimiento: los rojizos, amarillentos contrastados
con los azules. El movimiento se ha presentado con una especie de horror
vacui en el que las figuras se amontonan con estas tonalidades que
quieren representar el fuego, la fuerza y la viveza.
2.- Muchacha bajando la escalera de Giacomo Balla, la obra del
Futurismo más representativa
Es quizás
la obra que mejor represente ese ansiado movimiento que tanto buscaban todos
los representantes del Futurismo. En ella encontramos el sustrato de las
composiciones de fotografía de Marey. Estas, a su vez, nos recuerdan a las
primeras cintas de cine que, en aquella época, hacían furor en el París bohemio y
artístico. El dinamismo, el movimiento, la velocidad se representan a través de
la superposición de la misma figura repitiéndola incesantemente de tal manera
que parece continuar fuera del cuadro.
Los
futuristas renegaban de cualquier tradición de una forma tan vehemente que
proponían quemar los museos y otras obras patrimoniales. Afortunadamente no lo
hicieron. Y es más, esta obra, a poco que se analice, encontramos la influencia
(así sin más) del Puntillismo de Seurat.
3.- Retrato de Marinetti por
Carlo Carrá (1910-11)
Filippo Tommaso Marinetti (1876-1944) fue el
instigador y cabeza pensante del Futurismo. Y Carlo Carrá (1881-1966) uno de
los artistas del movimiento que ha superado los avatares del tiempo, aunque sus
mejores obras se encuadren en la denominada pintura metafísica.
En el retrato se representa al poeta con una paleta
de tonos ocres y en actitud de escribir (algo que sí hizo para lanzar sucesivos
manifiestos), actitud pensante o concentrada. El Futurismo, recordemos, abogaba
por una intelectualidad elitista muy cercana a los postulados fascistas con el
que Marinetti se sentía muy cómodo.
4.- La
ciudad se levanta por Umberto Boccioni una de las obras del
Futurismo que entronan la velocidad
Es una de mis favoritas y está
realizada entre 1910-1911. El movimiento y la velocidad de la vida moderna, por
la que todos estos artistas sentían verdadera fascinación, se ha representada
de una manera bastante abstracta superponiendo figuras irreconocibles
casi.
Vemos formas aerodinámicas que nos remiten al simbolismo del vuelo.
Con ello se pretendía reflejar el despegue de la realidad, el cambio, la transformación
y la anulación de la tradición.
5.- Estados de ánimo II. Los adioses (1911) de Umberto Boccini
En este
pequeño óleo custodiado en el Museum of Modern Art de New York nos encontramos
buena parte de las características del Futurismo. Al gusto por los colores
ocres que nos dan una idea asfixiante y a la par remite al hierro que, en
aquella época, se alababa como fuente de progreso se une líneas abstractas o
geométricas.
Nos encontramos, además,
formas mecánicas que nos remiten a la estética industrial que tanto gustaban a
los artistas del movimiento. Sin embargo, no pueden evadirse a las curvas que
nos recuerdan el Art Noueveau y también a una fuerte importa del Expresionismo. Aunque
los artistas futuristas abjuraban del Cubismo, en esta
obra algo nos recuerda a los modos inaugurados por Pablo Picasso con sus Señoritas de Avignon y son esos
números representados de forma plana y que quiere ser un llamamiento a la razón
en detrimento de la emoción.
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